España y UK, el vino que nos une

Viernes, 19 Mayo, 2017

A veces, temas con múltiples implicaciones se analizan tan a la ligera que acaban caricaturizándose; hace unas semanas pudimos ver un ejemplo perfecto, cuando las negociaciones acerca del Brexit tomaron un cariz “prebélico”, gracias a Michael Howard y a cierto ex director de periódico, que reclamaba un “impuesto al Rioja”.

Por supuesto, nadie se los tomó en serio,  aunque la broma no tuvo mucha gracia (para gags sobre la guerra, mejor los Monty Phyton). Pero hasta la idea más tonta puede provocar una reflexión interesante, así que hemos querido dedicar unos minutos a analizar la relación entre el vino español y el mercado británico.

1. Los británicos aprecian el vino español

Según el estudio “Situación competitiva de los vinos españoles en el mundo y previsiones de evolución”, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, se produjo un punto de inflexión en 2003-2004, cuando el mercado exterior del vino superó, por primera vez, al interior.

Por supuesto, por “mercado” debemos entender en realidad muchos diferentes: el del vino a granel, el del vino envasado sin DOP, el del DOP en botella… Quedémonos con éste último, en crecimiento constante desde 2010; aunque represente el 11,80% del total de las exportaciones, supone el 40,52% del valor de las mismas.

¿Y qué países compran nuestro vino? Una vez más, tenemos que hablar de mercados diferentes, según nos centremos en el volumen o en el valor. Francia, por ejemplo, sería un destacado líder en cifras globales (duplica en volumen a la tercera de la lista, Italia), pero solo ocuparía el puesto 18º en la valoración euro / litro.

Por su parte, el Reino Unido es el quinto mercado en volumen, pero… el segundo en valoración. En otras palabras: hay un mayor mercado para los vinos españoles DOP en el Reino Unido que en otros países europeos.

2. Los medios británicos valoran el vino español

Mucho antes de que ciertos periódicos se llenasen de titulares cuestionables, el vino español había ocupado mucho espacio, en muchas ocasiones, en los mismos. Por ejemplo, en The Telegraph. Traducimos: “El volumen de vino español consumido en Gran Bretaña ha crecido más de un 25% en los últimos cinco años. Durante el mismo periodo, las importaciones francesas se redujeron un 13%, según cifras de Wine and Spirits Trade Association”.

Aunque en el artículo, suponemos que como apunte humorístico, se menciona primero a las tapas como principal causa de este crecimiento, después se afirma que las razones son más profundas: “De repente, Rioja es más cool, porque todo el país, en su conjunto, lo es”. Las palabras son de Guy Woodward, antiguo editor de Decanter Magazine. 

Y no solo es una cuestión de modas o de prestigio en ámbitos reducidos; Rioja es un concepto cada vez más asociado, en la cultura popular británica, con el vino. Un ejemplo: el diálogo entre dos de los protagonistas de una de las series más exitosas de la BBC, “Line of Duty” (episodio 1, temporada 1, minuto 32). 

3. El cliente siempre tiene razón

Nuestro razonamiento es el siguiente: si el Reino Unido es un mercado importante para el vino español DOP es porque los consumidores británicos saben apreciarlo. ¿A quién perjudicaría, por tanto, una medida como la que sugería Kelvin MacKenzie, “un impuesto especial al Rioja”?

Casi siempre se pasa por alto un aspecto fundamental de este tipo de propuestas: ese impuesto no lo abonarían los exportadores sino a los consumidores; de castigar la medida a alguien sería, en primer lugar, a los propios consumidores británicos.

Claro, que no sería la primera vez que tienen que aguantar las ocurrencias de Mr. MacKenzie. Su última salida de tono ha sido denunciada como un “crimen de odio” y ha provocado que hasta el alcalde de Liverpool, Joe Anderson, promueva un boicot contra él.

Nosotros, mientras tanto, preferimos seguir compartiendo con vosotros lo que nos une: nuestro vino.