Maridar es más fácil de lo que imaginas

Jueves, 2 Agosto, 2018
Autor: 
Bodegas Valdemar

Sol, buen tiempo, playa, montaña, planes en pareja, en familia, con amigos... y así podríamos seguir hasta el infinito. Independientemente de lo que hagas estas próximas semanas de relax, lo principal es buscar una buena compañía que te haga más agradable el viaje y te alegre la existencia. El acompañamiento es siempre muy importante. No es lo mismo irte con alguien con quien no encajas mucho, que con alguien capaz de sacar la chispa que llevas dentro. 

Pues algo así es lo que ocurre cuando maridamos un vino con un alimento o plato en concreto, que si analizamos sus características y somos capaces de encontrar un equilibrio entre ambos, estos se complementan y potencian. Descubrimos sabores, matices, que encajan perfectamente como las piezas de un puzzle. 
 
En esto del arte de maridar, sin volvernos locos y sin llevar las cosas al límite, el primer consejo es que no hay mejor combinación que la que a ti te gusta. Olvídate de los mantras clásicos, que si los blancos maridan con pescados y mariscos o que los tintos van con las carnes, en general puede ser así y seguramente no te equivocarás si sigues esa teoría, pero lo mejor es dejarse llevar y encontrar nuestra combinación perfecta. 
 
 
Como es imposible generalizar y cada uno tenemos gustos diferentes, te vamos a ofrecer unos consejos sobre maridaje con los que vas a acertar seguro:
 
Vino blanco
Ahora que hace calor, que nos apetece algo fresco, un vino blanco es ideal.  Por ejemplo, si eliges un Conde Valdemar 2017 maridará perfectamente con una tarde entre amigos. Acercar la copa y servir un vino blanco al grupo de amigos siempre es una combinación ganadora.
 
Vino rosado
¿Qué este fin de semana viene la familia a una celebración a casa? Pues no lo dudes, es el momento perfecto para sacar un Conde Valdemar Rosado, apto para los gustos de toda la familia porque marida perfectamente con todos ellos. 
 
Vino rosé
Están a punto de llegar. Hoy toca reunión de amigas en tu casa. Perfecto, tienes preparado el Conde Valdemar Rosé y un picoteo porque sabes que os encanta y que cuando está en vuestras copas, es el culpable de sacar las mejores anécdotas del grupo.
 
Maridar tiene su aquél, no es fácil, pero una cosa está clara: el vino marida siempre con los buenos momentos.